Cómo probamos las estrategias
Una prueba histórica es un experimento controlado, no un pronóstico. Solo resulta útil cuando se conocen los datos de entrada, las reglas se pueden repetir y los costes y riesgos se representan con honestidad.
Define las condiciones antes de la prueba
Registra la bolsa y el tipo de mercado, los pares, el intervalo de las velas, las fechas, el saldo inicial, el tamaño de la posición, las reglas de entrada y salida y los límites de riesgo. Al comparar variantes, cambia una sola condición importante cada vez.
Las comisiones forman parte del resultado
Las comisiones de negociación y la financiación de futuros perpetuos pueden cambiar considerablemente el resultado, sobre todo cuando la rotación o el tiempo de permanencia son elevados. Examina el resultado después de los costes en lugar de basarte en el rendimiento bruto.
La ganancia no es el único indicador
Examina la reducción máxima del capital, los periodos con pérdidas, el número de operaciones, el tiempo en el mercado y si unas pocas operaciones excepcionales explican la mayor parte del resultado. Repite la prueba después de cambios importantes en el mercado o la configuración.
El historial no puede reproducir el mercado real
Las velas no pueden reflejar por completo la profundidad del libro de órdenes, la latencia, el deslizamiento, las órdenes rechazadas, los fallos de conexión o los futuros pagos de financiación. Valida la ejecución en una simulación o en el entorno de prueba de una bolsa antes de operar con fondos reales.